La Fundación Isabel Gemio apoyó a los pacientes de enfermedades raras
Ya nos ilustró el poeta acerca de que las minorías pueden ser infinitas. Tanto por número como por los intransferibles sentimientos de cada singularidad. Ese sería el caso también de los pacientes que sufren enfermedades raras, a quienes se apoyó ayer en el Teatro Campoamor, bajo los auspicios de la Fundación Isabel Gemio, la periodista que asimismo se ocupó de conducir la gala solidaria, que llevó por título 'Amor y humor' y que estuvo al borde del lleno en cuanto a público. Según hace constar la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) y que en las vísperas del acto recordaron sus organizadores, en España hay tres millones de personas -un ocho por ciento de la población- aquejadas por estas patologías, las cuales añaden a los cuadros sintomatológicos de cualquier daño padecido por la salud, características propias que las agravan. Así, el desconocimiento de la raíz del mal, que procura desconcierto y desorientación; la carencia de protocolos y de cobertura legal que fomente la investigación, la inexistencia de medicamentos específicos, la desinformación sobre cuidados técnicos y, claro está, la falta de ayudas económicas, que la gala quiso paliar en la medida de su alcance. Al respecto, fue la propia Gemio quien advirtió de que «la solidaridad puede mover montañas».
Por lo que hace al apartado artístico, la nómina tuvo representación de gran nivel, dirigida por Eloy Arenas y con nutrida comparecencia asturiana, como el virtuosismo al piano de Isaac Turienzo. También con Danny Daniel, quien viajó expresamente desde Miami a su tierra natal para ofrecer un aria de 'Turandot' y demostrar una vez más que se mantiene en unas condiciones vocales excelentes. O la felguerina cantante de tonada ganadora de mil concursos, Marisa Valle Roso, quien cogió registros inhabituales con versiones exquisitas de Dulce Pontes, Leonard Cohen y Lola Flores. O el grupo 'La Cirigüeña'.
De otras latitudes, se sumaron al espectáculo filantrópico, la soprano, compositora y directora de orquesta, Pilar Jurado; la actriz de Paramount Comedy, Raquel Sastre, y el polifacético Pedro Ruiz, capaz de hacer debutar como cantautor a Jordi Pujol, «patriota andorrano».
O sea, canciones de amor, espacios para el humor, y toda la solidaridad, precisamente en fecha señalada, la de San Valentín.
Por un día, en expresión de la periodista extremeña, «los últimos de la fila» pasaron a primera fila en la disposición del público que generosamente comprendió que todas las enfermedades son dignas de atención. Entremedias, dos horas de ameno espectáculo.