´En Cataluña se está informando de una manera interesada sobre el 9-N´
Risto cita a Pedro Ruiz como ejemplo de entrevistador
Publicista, director creativo y presentador de televisión.
El catalán fue uno de los ponentes en el Foro Asesores Mallorca 2014,
organizado por Wolters Kluwer y celebrado ayer en el Hotel Palas Atenea.
El conductor de 'Viajando con Chester' hizo balance de los programas ya
emitidos y anunció para el próximo domingo un especial sobre Cataluña.
–¿A qué atribuye que su programa de entrevistas Viajando con Chester fuera lo quinto más visto el domingo y esté acortando distancias con Salvados?
–En primer lugar, niego la mayor porque no creo que el programa sea de entrevistas en profundidad. Son conversaciones y lo defiendo como tal. Es un programa en el que los dos que se sientan en el sofá tienen tanta libertad para preguntar como para ser preguntados. Y eso no corresponde al género de la entrevista sino a otra cosa que el espectador ha valorado. ¿Por qué ha subido la audiencia? Eso deberían contestarlo los espectadores. Nosotros estamos ahí cada semana luchando por que la palabra sea la protagonista en el prime time.
–Hablando de Salvados, ¿qué opina del trabajo de Jordi Évole?
–Me encanta. Jordi hace un programa necesario. Y no tendría que haber un Jordi Évole, tendría que haber 20 en el país.
–¿Elige usted a los invitados de Viajando con Chester?
–Para los invitados al programa hacemos tres listas: una la elaboro yo y las otras dos las hacen la productora y la cadena. Luego se va llamando a la gente. Siempre hay quien no puede porque está con muchos compromisos o en gira, luego hay gente que no quiere venir directamente, otros nos dan largas y después hay muchos que nos dicen que sí.
–De todos los personajes con los que ha conversado, ¿cuál ha sido el menos sincero?
–Cuando ha ocurrido algo que no me he creído, lo he dicho directamente en el programa. Lo grande de este programa es que no cortamos mucho. Lógicamente se aplica un criterio de edición por el tiempo que dura el espacio, pero en realidad no ha habido nada detrás de las cámaras que la gente no haya visto. Y eso se transmite. Es un programa muy transparente.
–Después de tenerle cara a cara, ¿qué le pareció Pablo Iglesias?
–Se lo dije a él. Me quedé con que es un excelente fotógrafo de la realidad pero hay que ver cómo funciona como arquitecto.
–Según los últimos sondeos, Podemos rompería el tablero electoral movilizando a muchos votantes desencantados del PP y el PSOE. ¿Ve a Pablo Iglesias de presidente del Gobierno?
–Eso no lo tengo que ver yo, eso lo tienen que ver los electores. Yo lo veo como lo que se mostró en el programa: un chaval de 35 años muy formado, con mucha cultura política y con muchas preguntas todavía por resolver, como cualquier partido nuevo.
–¿Cómo le vio cuando lo tuvo frente a frente?
–Le dije que cuando hablaba me parecía siempre cabreado. También quise preguntarle como lo haría cualquier empresario cuando entró en ciertos temas económicos.
–Tal vez la entrevista más tierna que hizo fue la del nadador paralímpico Enhamed Enhamed.
–Tierna no sé si es la palabra. Hubo complicidad. Y creo que ha habido varias como ésa, como por ejemplo la que le hice a Pedro García Aguado, en la que él también se abrió muchísimo. Ésa es una virtud del formato del programa.
–¿Qué modelos de conversador tenía en mente para el programa?
–Muchos. Lógicamente, a Pedro Ruiz cuando hizo su Noche abierta, al gran Jesús Quintero, que también es un gran conversador que gestiona muy bien los silencios, a Julia Otero y Las cerezas o a Mercedes Milá y su Queremos saber.
–Este mes ha sido duro informativamente: las tarjetas negras, la operación Púnica, su Barça pierde los partidos y el Constitucional suspende la consulta del 9-N.
–Sólo te voy a contestar a lo del Barça. Estuve allí en el campo y fue terrible presenciar una derrota como ésa. Los cuatro postes aquellos... Parecía que se nos había cruzado un gato negro.
–Como publicista, ¿cree que los casos de corrupción son la mejor campaña para Podemos?
–Sí, es una manera de verlo. Lo que pasa es que no sé si sería exactamente una campaña. Éstas tienen que estar financiadas por aquel al que le interesa quedar bien. En este caso, estaría financiada completamente por los contrarios. De todos modos, no sólo es campaña para Podemos, también hay otras opciones. Este domingo tuvimos a Albert Rivera (Ciutadans), que creo que también es una excelente opción para el que la quiera. Rivera es joven, está muy preparado y tiene las ideas muy claras también.
–¿A quién tendrá este domingo?
–Hacemos un especial sobre la frontera de Cataluña. Nos la hemos pateado desde la Vall d'Aran hasta el pueblo de Alcanar preguntándole a los alcaldes y a la gente qué creen que pasaría si llegara la independencia. El resultado es increíble.
–¿Y usted qué cree que va a pasar el día 9?
–El día 9 se va a emitir a las 21.30 horas de la noche nuestro gran especial. Lo demás no lo sé. El programa creo que va a ser una gran reflexión para la gente que está en todo el Estado. Cualquiera que lo vea va a entender muchas cosas de lo que está ocurriendo en Cataluña.
–¿Usted cree que la gente está mal informada sobre la situación en Cataluña?
–Entrevisté a Carod Rovira hace dos semanas y se lo dije a él: no me creo ni a los unos ni a los otros porque nos la estáis pegando. Estáis dando la información que os interesa dar. En este sentido, Albert Rivera tiene una frase muy buena. Dijo que en Cataluña hay medios públicos y concertados.
–¿Se abusa de la figura del tertuliano en la televisión española?
–Yo soy publicista y me debo a lo que vende. Si esos tertulianos los consume el consumidor, es que es bueno que existan. Si dejan de consumirlos, es que ya no es bueno que existan. ¿Quiénes somos tú y yo para decidir si tiene que haber más o menos tertulianos en un programa que funciona? Nadie. No hay nada más democrático que la televisión.
–Experto en la creación de marcas, ¿están sobrevalorados los influencers de Twitter?
–Depende de cómo se mida esa influencia. Si se mide en número de seguidores, están sobrevalorados. Si la influencia consiste en que están dispuestos a hacer lo que tú quieras por tu marca, pues la cosa cambia. Para mí, la influencia consiste en cuánta gente es capaz de hacer lo que tú quieres que haga.