Cuando se tiene dinero, ganado no se sabe como, para tener una inmensa agencia de publicidad llamada Mediaset se puede uno llegar a sentir impune. Me temo que finalmente así será. Pero como no se ha podido evitar el conocimiento público de determinadas cuestiones parte de la verdad es ya imborrable. Resulta absolutamente inconcebible que un fresco de tal naturaleza dirija un país. Que se divierta en su propia vida pase. Allá cada carácter y sociedad. Pero que con esos mimbres morales y ese desparpajo "ético" se tripule la vida de millones de personas, es como poco, acojonante.
No creo en la inocencia de la jovencita Ruby. La ambición no tiene edad. Pero el currículum de Il Cavaliere no deja la menor sombra de duda de que no pasaría la menor ITV de la honradez.
Dicen que Italia funciona sin políticos.
Esta es otra ocasión para demostrarlo.
Y atentos a Tele 5. Seguro que en Sálvame le dedicarán treinta o cuarenta horas.