"Quisiera irme de esta vida con un jadeo, un orgasmo"
El Ruiz más modesto se confiesa aburrido de hablar de sí mismo
Poco amigo de saraos, soltero y sin compromiso, sin hijos por deseo propio («razón por la que han acabado todas mis parejas»). Pedro Ruiz, a sus 65, está en plena forma. Juega al fútbol, se baña en piscinas heladas... Pero le ha dado por hablar de la muerte. Representa en su ciudad, Barcelona, 'No estoy muerto, estoy en el Apolo' y publica 'Testamento'.
Le noto un poco obsesionado con la de la guadaña.
Qué va. Eso ha formado parte natural de mi vida. La muerte nos libera. Después de ella no hay que dar explicaciones.
Afirma en su libro que sus órganos no presentan deterioro, incluido el pene. ¿Era necesaria esta aclaración?
Lo he escrito para que me lo pregunte usted, je, je...
Mire que le van a decir eso de: 'Dime de qué presumes...'
Ya, pero como no voy a enseñar de lo que carezco...
Ha tenido éxito con las mujeres. Algo tendrá.
En público no me acuerdo de mi pasado sentimental.